Enero 28, 2010

Despertar

Lo peor no fue salir de la anestesia general. De hecho, fue un agrado no enterarse de nada. Lo digo y qué, es como para recurrir a esos medios cuando vuelva algo más de horror. Lo peor fue despertar y ver que la anestesista que yo creía apóstol de Patch Adams tenía “The lost symbol” de Dan Brown en su mano. Quizá fue una locura post operatoria, quizá lo imaginé. De todas formas fue una broma de muy mal gusto de mi ¿inconsciente? Malvado instinto de supervivencia.

Después pensé que quizá en el pabellón había estado hablando tonteras: de literatura y en una de esas hasta peleando con los doctores. Pero estoy segura que no hice eso, me había preparado mentalmente para ser amable y no regalar mi vida a una anestesista con falta de sueño.

Ahora vuelvo a recordar mi vocación y que creo en eso. Y sé que he escrito poco. Y que si de alguna manera no vuelvo a consumir libros como antes y a escribir y a creerme todas esas cosas y a ser matea y a tener hábitos todo se va a ir al carajo y, una de las peores cosas, el mundo va a estar plagado de anestesistas que lean a Dan Brown. No culpemos a los doctores por no saber en qué poner su concentración; si yo durmiera así de poco creo que mi pastor sería, con esfuerzo, Yingo.

Los ángeles a veces son anestesistas con señales de advertencia.

Enero 26, 2010

Eligiendo Rapa Nui

A veces soy como el indígena de “La noche boca arriba”. Estoy en Isla de Pascua y, al mismo tiempo, en un hospital en Santiago, de espaldas, mirando el techo, paredes blancas, una luz o varias. Como empanada de atún en un quiosco azul atendido por un niño muy guapo. El barco de su padre ha naufragado y él sufre amargamente. Unos amigos salieron en helicóptero a recorrer el sector y a mi me dio miedo volar. Cargo con este estúpido temor que me paraliza, lo detesto: he malgastado mi tiempo. Tengo pendiente ir a ver el baile de la isla y me da igual que cueste caro porque es lo que me falta por hacer. Me he enterado que el mismísimo Paul Auster está en Rapa Nui, lo veo en la televisión; supuestamente el Ministerio de Educación lo ha elegido como especialista, cosa que me emociona, pero al mismo tiempo me produce desconfianza. Es todo extraño e inmensamente bello como una breve, pero poderosa inhalación. Es todo perfecto en la isla, todo menos la muerte del padre del vendedor de empanadas de atún. Y vi que todo eso era bueno y que era más real que estar en un hospital en medio de edificios, ferias y muchos.

Enero 8, 2010

9

Dirección: Shane Acker./ Guión: Pamela Pettler Shane Acker y Tim Burton./ Género: Animación./ Duración: 70 min.

Hay tragedias que nos hacen entender. En medio de un Apocalipsis podemos apreciar cómo todavía hay luces y cómo Dylan Thomas, el poeta, sigue lamentándose por la progresiva muerte de la claridad. Rabia dice sentir. Rage, rage against the dying of the light, más precisamente. Qué tan simples podemos llegar a ser los humanos, cuáles son los alcances que tenemos, en quiénes depositamos nuestras seguridades, son algunos de los temas que se tocan en esta profunda animación. Las máquinas se han sublevado ante sus creadores y el mundo ya no conoce criatura humana. Muerte y desolación es lo que queda. Sólo han sobrevivido un par de muñecos de trapo que intentan mantenerse a salvo de la llamada “bestia”. La llave del caso está en manos de 9, un muñeco que azuzará a sus compañeros para detener las muertes de sus camaradas. 9 nos habla de lo real en animación, de cómo el progresismo ha logrado entrar hasta en lo más íntimo de nuestras casas anulándonos, quitándonos la capacidad de pensar por nosotros mismos, cercando nuestra libertad, decidiendo por nosotros. Vemos a los muñecos de trapo que se enfrentan a una enorme máquina aniquiladora y ahí estamos perfectamente parados nosotros, la miramos a los ojos y con eso está todo perdido, ella se lleva nuestra alma y no la suelta, la deja estrecha entre paredes sucias y ruido de metales. Como los cuentos que nos remontan a nuestra infancia, como los que realmente importan (donde “está todo”) 9 nos hace volver a intuir qué es lo que está pasando a nuestro alrededor y mirar desde una perspectiva esperanzadora. Puede que estemos en el mismo caos, pero siempre hay uno o un nueve que nos sacude del sopor.

Diciembre 11, 2009

Lo bello y lo triste

Cada vez que escucho la música de la que fue algún día una niñita colorina, me remonto al pasado, específicamente a los árboles, el verano, el agua. Puedo estar en un taco horrible de autos histéricos, pero cierro las ventanas, subo el volumen y pareciera que estoy armando mi carpa cerca de un lago cobijada por una temperatura perfecta. Qué cambio en el alma se produce con las notas y la voz, lo desconozco, pero es real: soy testigo. Al respecto, hace un tiempo pude ver un trozo de un documental de National Geographic Channel, “My music brain”, en donde se nos muestra cómo procesa la música nuestro cerebro. Todo esto de la mano de Sting, quien,  según entiendo, vendría a ser como el “conejillo de indias” en todo este experimento. Mirando fijo a estas explicaciones que al final no terminan por delinearlo todo (aunque el documental en cuestión es notable y bien vale aplaudirlo de pie), nos quedamos nostálgicamente con la niñita colorina que sigue cantando a nuestro oído y nos lleva lejos de lo bello y lo triste. Ella sabe darnos justo lo que necesitamos en el momento correcto, como si las notas se acomodaran a nuestra fortuna.

Noviembre 10, 2009

Green Books Campaign: The Green Bible Devotional

Esta reseña es parte de la campaña “Green Books” de Eco-Libris. Hoy día 100 bloggers están reseñando 100 grandes libros impresos en una manera ambientalmente amistosa. Nuestro objetivo es alentar a editores y  lectores a tomar en cuenta el medio ambiente al comprar libros. Esta campaña está organizada por Eco-Libris, una empresa norteamericana que mueve a la industria del libro  al fomento de la adopción de prácticas verdes; se encargan además del balance de los libros mediante la plantación de árboles y el apoyo a los “libros verdes”. Una lista completa de los blogs y enlaces a sus comentarios está disponible en el sitio web Eco-Libris: http://www.ecolibris.net/

The Green Bible Devotional fue el libro que llegó a mis manos de parte de Harper Collins para reseñar. Se trata una obra que extrae partes de la Biblia y es comentada por la autora Carla Barnhill.

En un primer vistazo ya notamos cómo se intenta hacer una coherencia entre la forma y el fondo, pues en las primera páginas podemos ver la siguiente imagen,

que nos informa que lo que leeremos está fabricado de fuentes mixtas recicladas. Bien, en sus hojas recorremos desde el primer versículo del Génesis hasta los pasajes finales en el Apocalipsis. Son textos escogidos que nos guian hacia una lectura que dice que la Biblia contiene un mensaje poderoso sobre la tierra. Según Barnhill se trata de un mensaje de esperanza, renovación, restauración y redención. Sería un mensaje de Dios a través de la creación y un mensaje de cómo nuestra conexión con la  creación de Dios ha sido violentada. Sin duda es un libro que sabe a películas sobre el fin del mundo, a cambios climáticos, tragedias, documentales y un sinfín de imágenes perturbadoras. La compiladora nos mueve a leer La Biblia desde su perspectiva, eligiendo especialmente pasajes que nos harán reflexionar sobre cómo estamos cuidando “la casa”. The Bible Devotional cae en la categoría de esos libros que uno puede tomar cada cierto tiempo y leerlo en cualquier página completamente al azar, quizás de manera casi vaticinadora. De más está decir que a pesar del mensaje positivo y verdadero (cuidar la tierra) que nos entrega esta publicación, al tomar La Biblia como recurso de mensaje humanitario de auto-ayuda, se puede caer en el error de hacer interpretaciones personales que no sean completamente veraces y estén más bien cargadas de una intención subjetiva. Pese a eso, quedémonos con la buena idea de Barnhill y, por qué no, con sus buenas intenciones. Quedémonos con el buen trabajo que está haciendo Eco-Libris y propongámosle a Chile imitar esta propuesta. ¿Por qué no? Empecemos por bajarle el impuesto al libro y creemos así libros amigables en todo aspecto.

Noviembre 4, 2009

Cine mirándose al espejo

Digamos que fue una coincidencia: este fin de semana arrendé (sin saber bien de qué trataba la trama) “What just happened?” y “Rebobinados”. La primera la elegí porque en la portada salía De Niro y, hasta donde recuerdo, él nunca me ha decepcionado. La segunda la quería ver desde hace un tiempo, sustentándome en la idea de que iba a reír mucho al amparo de Jack Black. Fortuitamente arrendé dos películas que trataban un mismo tema: la crítica a la fórmula hollywoodense de hacer cine. Casualmente las dos no me gustaron del todo en cuanto a su narración, pero, sin embargo, estoy de acuerdo en cada una de sus motivaciones y manifiestos. “Rebobinados”, por su parte, es demasiado lenta para ser una comedia y carece de dinamismo… quizá intencionalmente con  afán de salirse del molde. A pesar de que a los espectadores graves y criticones nos gustaría haber podido modificar de alguna manera el guión de este tipo de películas, hay que decir que da gusto ver que el cine se da el tiempo para reflexionar sobre sí mismo y se burla, llora y ríe a carcajadas en torno a lo que ha llegado a ser. Estas dos creaciones en cuestión nos dejan un sabor amargo a nostalgia cuando terminan, pero también nos abren una ventana en cuanto a lo que nos ofrece el arte audiovisual de ahora en adelante. Es urgente dejar los manuales de escritura de guiones y demases y volcarse hacia dentro de la naturaleza humana, que es donde brotan y nacen las verdaderas historias, las que permanecen en el tiempo y nos dejan un aroma a infinito. Coincidencia o no, hay que saber leer en cómo se tejen los hechos cotidianos.

 

Septiembre 25, 2009

Entrevista a Antonia

¿Dónde está Antonia?

Buscando en cajas selladas, encontré el mail de Antonia, uno de mis primeros personajes ficticios de los cuales me enamoré. Quise hacerle una serie de preguntas (la mayoría de ellas insubstanciales) con el sólo fin de tenerla un rato cerca.

Esto es parte de lo que pudimos intercambiar.

1. Antonia, ¿dónde estás viviendo?

En Estados Unidos.

2. ¿Por qué allá?

Porque, bueno, tengo facilidad con el idioma y acá hay pega en lo que hago.

3. ¿Qué haces?

Tengo entendido que lo mismo que tú.

4. Verdad y ¿por qué no estoy allá?

Me dijiste una vez que era porque te gusta Chile y porque tienes algo como una certeza de que algo tienes que hacer allá. Eso entendí al menos.

5. Cierto, gracias por recordármelo, a veces no me hace mucho sentido… Em, ¿ahora tienes el pelo largo?

No, corto-corto, como hombre.

6. Te debes ver bien. Tienes lindas facciones.

Eso dicen.

7. Qué locuaz.

No soy conocida por mi locuacidad.

8. No lo dije mal intencionadamente.

Yo tampoco. Es sólo que si dijera todo lo que me pasa por la cabeza no podría mantener un equilibrio.

9. Sigues con ese tonito medio adolescentón, ¿ah?

He cortado furiosamente todas mis raíces punketas, ni hablar.

10. ¿Sabes sobre lo que pasa actualmente en Chile?

Poco, sé sobre mi familia y algo de lo que pasa en la tele. Veo ¿Dónde está Elisa?

11. ¿Qué piensas de esa teleserie?

Me gustaba harto hasta que se puso New Age y sacaron el recurso del Deus ex machina para resolver todo.

12. Claro, la cartita bajo la manga… y ¿quién crees tú que mató a Elisa?

Briceño, seguro. La señora de Bruno le pagó al muy desgraciado para que matara a la cabra.

13. Es una buena teoría.

La mejor de todas.

14. No sé qué más preguntarte.

Y yo quiero ir a dormir.

15. Otro día seguimos.

Seguro. Que estés bien.

16. Cuídate. Que estés bien. Te echo de menos.

¿Cómo era? ¿Echo de menos un abrazo?

Septiembre 23, 2009

Primer piso

Un edificio de veinte pisos se quema. Desde abajo veo cómo se quema la parte de arriba. Yo estoy en el primer piso, pero todavía me quedan cosas que hacer. Aún no puedo salir de la construcción. Como esos sueños donde uno corre más lento que nunca, mis movimientos son torpes y confusos. Creo, confío, en que la estructura de mi primer piso se mantenga firme pese al calor. Me echo rimel, crema, me pinto los ojos, me visto como si nada. ¿La tele funciona? No me acuerdo.

El otro día soñé también con el huracán de Argentina. Era todo un trompo maligno, lo vi con estos ojitos o lo que hay detrás de ellos. Metía mi mano dentro de él y la sacaba, asustada, al instante. Lo soñé el día anterior a que realmente sucediera. También ha habido otras cosas que en su momento escribí: en todo caso, sutiles, nada grandilocuente. Destellos.

Escuché sobre una mujer que tenía un quiste en el cerebro y predecía. Escuché también que cuando se lo sacaron dejó de hacerlo. Pobre pequeña.

Guardando la debida distancia del caso, temo que “eso” se vaya. Creo, confío, en que a momentos soy algo especial. Y que la magia se va a mantener.

Creo que el cosmos continúa y se teje hacia el infinito en mi cabeza.

No quiero escribir más por hoy, pero sé que si dejo de hacerlo, paso a ser un poco otra.

Me da miedo la locura. Los genes y la locura. Me da miedo el batido en definitiva. O el resultado de batido. También, siendo sincera, me fascina soñar con la consecuencia del batido.

Septiembre 10, 2009

Leche condensada de chocolate

Me mata la nostalgia de un compositor que manejaba el verso y la prosa a la perfección. Yo, nada con el verso, me da un pavor que me inutiliza. A veces me da urticaria, pero eso no significa nada, son cosas del alma adolescente, algo queda de ella, aunque esté cada vez más lejos de eso. Lo mío es la narración, eso creo. He escrito historias ficticias, he rondado cuentos personales, he narrado biografías de escritores chilenos, genios, cuasi olvidados y pseudos amados. No sé hacer que me escuchen o no quiero en realidad. Soy una melancólica. Me liquida la melodía que me trae este compositor: tan elevada que vuela sola y se sueña a sí misma, como las realidades perfectas. Es posible que muera al igual que él, en un hotel hecha un indigente, desheredada de mis talentos. Es permitido que me coma esa muerte como la más dulce y la transforme en una historia amable. Tengo el permiso para creer que esa composición es un regalo para el que quiera volver a recrearla, esta vez, quizá, con un final feliz y no morir de hambre, sino sobrealimentada, cebada, con una lujosa leche condensada de chocolate.

Septiembre 2, 2009

Invitación

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